Vivimos más años, pero también vivimos de otra manera.
Hace unos días participé de una disertación sobre la Generación Silver, y hubo algo que inmediatamente relacioné con mi profesión: si nuestra forma de vivir está cambiando, también cambiará nuestra manera de elegir una vivienda.
La Generación Silver reúne a personas mayores de 50 años que continúan activas, trabajando, viajando, aprendiendo, consumiendo, invirtiendo y proyectando nuevas etapas de su vida.
Y no estamos hablando de un segmento menor.
Una generación con peso propio
A nivel mundial, según los datos presentados en la disertación, la Generación Silver representa actualmente alrededor del 25,5% de la población y concentra cerca del 40% del consumo.
Hacia 2040, la proyección indica que podría alcanzar el 31% de la población mundial y el 47% del consumo.
Estos números muestran algo muy claro: la longevidad no significa solamente vivir más años. También implica una generación con capacidad de decisión, consumo, inversión y nuevos proyectos.
¿Qué tiene que ver esto con los bienes raíces?
Muchísimo.
Durante muchos años pensamos la vivienda de una manera bastante tradicional: formar una familia, comprar una casa y permanecer en ella durante gran parte de la vida.
Pero hoy una persona puede llegar a los 50, 60 o 70 años con varias décadas de vida activa y muchos proyectos por delante.
Y entonces aparecen nuevas preguntas:
¿Quiero seguir viviendo en una casa grande?
¿Necesito tanto mantenimiento?
¿Quiero estar más cerca de servicios?
¿Prefiero un departamento, espacios verdes o una zona más tranquila?
¿Me conviene transformar parte de mi patrimonio inmobiliario en renta?
No existe una única respuesta.
Lo importante es que la propiedad acompañe el estilo de vida que cada persona desea tener.
También en Argentina
En nuestro país, la presentación mostró que en 2023 las personas mayores de 50 años representaban aproximadamente el 27% de la población y el 28% del consumo.
Para 2043, la proyección asciende al 35% de la población y al 37% del consumo.
Para el mercado inmobiliario, esto representa un cambio importante.
No podemos pensar a los mayores de 50 solamente como personas que están cerrando etapas.
También son compradores, vendedores, propietarios e inversores que están comenzando nuevos proyectos.
Habitar el futuro
Una de las expresiones de la conferencia que más me gustó fue:
“Habitar el futuro”
Porque resume perfectamente este cambio.
Si vivimos más años, también tendremos que pensar de otra manera cómo queremos vivirlos.
¿Dónde queremos estar?
¿Qué servicios queremos tener cerca?
¿Cuánto mantenimiento estamos dispuestos a asumir?
¿Queremos permanecer en la misma ciudad?
¿Nuestra vivienda actual se adapta al estilo de vida que queremos tener?
Y quizás una de las preguntas más importantes sea:
¿La propiedad en la que vivimos hoy seguirá siendo adecuada dentro de diez o veinte años?
Una nueva forma de elegir vivienda
Muchas personas de la Generación Silver pueden decidir vender una casa grande para mudarse a algo más práctico.
Otras pueden buscar una propiedad con menos mantenimiento, mejor accesibilidad, mayor seguridad, cercanía a comercios, centros de salud o espacios verdes.
También habrá quienes decidan invertir para obtener una renta, comprar una segunda vivienda o reorganizar su patrimonio inmobiliario.
Por eso, ya no alcanza con mirar solamente los metros cuadrados.
Hay que entender qué proyecto de vida existe detrás de cada decisión.
El desafío para quienes trabajamos en bienes raíces
Como profesionales inmobiliarios tendremos que aprender a interpretar estas nuevas necesidades.
Porque detrás de una compraventa puede existir mucho más que una operación.
Puede haber una decisión sobre calidad de vida, patrimonio, tranquilidad financiera o el comienzo de una nueva etapa.
Por eso creo que una de las preguntas más importantes que podemos hacer como profesionales es:
¿Cómo quiere vivir los próximos años de su vida?
Cuando comprendemos esa respuesta, podemos comenzar realmente a asesorar.
La Generación Silver tiene mucho futuro por delante.
Y si nuestra manera de vivir está cambiando, nuestra manera de habitar también va a cambiar.
C.I Julia Acosta Azoya
M.P N° 23
Posadas Misiones

